
Este programa está diseñado para madres, padres y niños, con el objetivo de construir una relación sana, consciente y equilibrada con la comida desde edades tempranas. A través de un enfoque basado en el mindful eating (alimentación consciente), los niños no solo aprenderán qué es “comer bien”, sino también a comprender cómo, cuándo y por qué comen. Se trabajará el reconocimiento de las señales internas de hambre y saciedad, la conexión con el cuerpo y la regulación emocional a través de la alimentación.En un contexto donde cada vez aparecen a edades más tempranas dificultades relacionadas con la comida —como la restricción, la ansiedad al comer o la insatisfacción corporal— este programa también tiene un enfoque preventivo frente a los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en preadolescentes y adolescentes.
¿Qué aprenderán?
• A diferenciar el hambre física del hambre emocional
• A relacionarse con la comida sin culpa ni miedo
• A desarrollar una imagen corporal más positiva
• A entender que no existen alimentos “buenos” o “malos”, sino equilibrio
• A disfrutar de la comida de forma consciente y presente
• A tomar decisiones alimentarias desde el autocuidado, no desde la restricción
Además, las familias adquirirán herramientas prácticas para acompañar sin presión, evitando mensajes que puedan generar una relación negativa con la comida y fomentando un entorno seguro y respetuoso.
Porque comer bien no es solo nutrir el cuerpo…es también aprender a escucharse, respetarse y cuidarse.
Este aprendizaje no solo impacta en la infancia, sino que es clave para prevenir dificultades futuras y construir una relación saludable con la alimentación a lo largo de toda la vida.